Pequeña Isla, Reunión: comida local con niños en Petite-Île
Descubre cómo comer bien y barato con los peques en Petite-Île, Reunión, evitando el touristismo barato.
Llega el olor a pan y caramelo (tamarin) a las 11:00 y los niños dejan de preguntar por lo que sea. En Petite-Île, el desayuno o la merienda es un ritual, no una pausa. Los puestos ambulantes son la mejor escuela de paciencia y antojos.
El mercado de martes
Si vas un martes, madruga. El mercado de Petite-Île no es un zoco turístico, es la vida diaria. Busca las cubetas con ravito (plátano macho frito) y las ensaladas de aguacate. Los niños suelen comer el plátano frito de pie mientras los adultos eligen frutas exóticas como el mangostino o la carambola. Es barato y fresco, un contraste total con los supermercados.
Allá s’a Riche
Para el almuerzo, evita los restaurantes con menú fijo. Dirígete a local tipo bistrot o terraza popular. Pide el curry malgache de pollo o cordero, pero pide que sea suave. La base de arroz es clave. Los niños suelen engancharse al arroz y las verduras asadas. Hay sitios donde sirven el curry en trozos pequeños, perfecto para las manos de los peques. El presupuesto aquí es ajustado, apenas una fracción de lo que costaría en un hotel de lujo.
La playa de Cap des Aigrettes
No vayas solo a comer. Camina hacia Cap des Aigrettes al atardecer. El viento sopla, así que lleva chaquetas ligeras. Verás torres de vigilancia y el mar turquesa. Los niños corren por la arena mientras los padres cenamos un simple pescado frito con plátano macho en cualquiera de las chabolas cercanas. La vista justificaba el madrugón del mercado.
Moverse con niños
Alquila coche. Ni en broma confíes en el transporte público para llegar a las zonas altas donde están los mejores restaurantes con vistas. El tráfico es caótico en hora punta, así que sale temprano. Estacionar es un arte, pero hay plazas de pago cerca del centro.
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