Tottori: arenas, calamares y calles tranquilas
Descubre el sabor marino de Tottori probando calamares frescos y explorando sus dunas sin agobios.
Sabor a mar interior
Llegar a la estación de Tottori es quedarse sin aliento por el ruido del tren, pero al salir, el aire cambia. Huele a sal y a algo cocinándose. No vengas solo a ver dunas; ven a comer. La ciudad vive de lo que saca el Mar Interior (Naka-no-Umi), y se nota en cada plato.
Dónde probar el calamar
El protagonista aquí es el ika (calamar). Olvida los restaurantes turísticos ruidosos. Dirígete al Mercado Público de Tottori, cerca de la estación. No es un mercado enorme, pero es honesto. Pide un ika meshi (arroz con calamar) en cualquier puesto de comida caliente. El arroz está cargado de la tinta y el jugo del marisco, es húmedo, suave y sabroso. Es barato y lo comen los trabajadores locales entre pausas. Si hace frío, pide también sopa de miso con calamar fresco; el caldo está limpio, no empalagoso.
La cena en el paseo marítimo
Después de comer, camina hacia la costa, cerca del Parque Shiokaze. Aquí hay una hilera de casas de alimentación que se llaman izakaya pequeños. No esperes menús en inglés; la señalización es mínima, pero el personal es servicial. Pide ika sashimi (crudo) y ikojime (calamar recién muerto, aún caliente y gelatinoso). La textura es distinta: el sashimi es firme, el ikojime es suave como una alga. Acompáñalo con sake local de baja graduación. El precio es razonable para el estándar japonés, y puedes sentarte al borde del mostrador a ver entrar y salir las gaviotas.
Las dunas al atardecer
El Desierto de Tottori es impresionante, pero llega tarde. Evita las multitudes de la mañana. Ve cuando el sol baje; la luz dorada llega a las dunas y el viento disminuye. Es un lugar para estar en silencio, no para correr. Son un recuerdo visual fuerte, pero la comida de esta noche te quedará en la memoria mucho más tiempo que la arena.
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